lunes, 31 de diciembre de 2012

Hola 2013!

Parece mentira pero otro año ya queda atrás. Hoy es el día de hacer balance de todo lo vivido, de repasar el cómo y de planear el futuro. Hace un año os hablaba de mis 11 momentos del 2011 y los 12 propósitos del 2012. Este año lo siento diferente, así que vayamos por partes.

Si pienso en un día como hoy hace justo un año, recuerdo la mezcla de sentimientos. Recuerdo haber pensado en que había superado la maldición de los 27, que "yo había podido" y recuerdo dejar el 2011 atrás con una cierta sensación de rabia. Después de las 12 campanadas, y rodeada de desconocidos en un teatro, me abracé a Marc y entre lágrimas que el resto de gente no llegaban a comprender, le dije: se acabó. 

Sin lugar a dudas este año ha sido INTENSO. Creo que es la palabra que mejor define a un montón de situaciones que han sido difíciles de clasificar.

Enero: recuerdo recibir la especial noticia de que Cesca venía de camino, y recuerdo un 3 de Enero en el que mis amigos de la universidad nos reunimos con la excusa de celebrarlo. Ese mismo 3 de Enero conocí a Marta.


En Enero operaban a Ainara, y gracias a eso, también conocí a Monika.


Febrero: fue sin duda un mes emocionante y lleno de momentos. Cruzar la meta de Corro contra el cáncer rodeada de amigos,


y celebrar una calçotada muy especial.


Y aunque estos momentos fueron muy dulces, sin dudarlo me quedo con la primera reunión pelona en Madrid y, sobretodo, un 14 de Febrero en el que pasé a ser la "princesa prometida".

Marzo: será recordado como el mes que Marc y mi cuñada se hicieron donantes de médula,


y el mes en el que pasé por el túnel del terror (también conocido como urgencias de psiquiatria).


Abril: siempre es el mes de Sant Jordi, pero este fue además la primera Semana Santa como madrina de Aleix.



Mayo: Empezó con el cumple de Aleix,


y sin duda, uno de los días que me marcó más fue la vuelta al trabajo (sobretodo si te espera esto)


Junio: es y será el mes de una imagen,


y de la entrega de firmas de Pelones en el Ministerio de Sanidad.


Julio: queda marcado como el mes de mi segundo ERE y mi despido del trabajo, y de la reunión de oncolocas.



Agosto: es sin duda EL MES de este año. Pasé la mayor parte de sus días descubriendo un nuevo mundo, una forma diferente de vivir. 


Septiembre: fue el mes de la manifestación que puede que sea histórica, y de mis días de trabajo en Cromatismes.


Octubre: una imagen vale más que mil palabras

Noviembre: es el mes de Jackie Rueda, y de empezar a ver el mundo de otra manera (a través del objetivo de una cámara).



Diciembre: será el mes en que participé en La Marató y fui el primer testimonio del Telemaratón que más dinero ha reunido por habitante de la historia.


Para quien quiera ver la entrevista, este es el link con el video (a partir del minuto 17:20) http://www.tv3.cat/3alacarta/#/videos/4382811

Empecé el 2012 haciendo listas de propósitos, supongo que intentando controlar lo que tenía que venir. Este año lo siento diferente. Siento que será un gran año, que me deparará muchísimas cosas, pero sobretodo siento que tengo que recibirlo sin ansias y esperando que llegue lo que tenga que venir.

A todos, mucha felicidad, porque como dicen mis amigos de Mr Wonderful...






viernes, 7 de diciembre de 2012

Entrenar para la vida

Mucho he hablado de los cambios que el cáncer ha traído a mi vida. Puedo decir sin riesgo a equivocarme que hay una Clara antes y después del cáncer. He sufrido un cambio de perspectivas vitales que me ha llevado a ser una nueva yo por dentro, pero también por fuera.

Un paso importante a la hora de tomar decisiones que pueden cambiar tu vida es conocerte a ti mismo y, sobretodo, no autoengañarte. Hay que ser consciente de las virtudes y de los defectos de cada uno, para saber qué recalcar y qué intentar evitar.

Durante un periodo de mi vida yo hice deporte de forma más o menos regular. Por diversos motivos, entre los cuales estaba la desmotivación, fui abandonando la práctica hasta llegar a una vida más bien sedentaria. 

Durante el tratamiento, y aunque intenté llevar una vida lo más normal posible, el deterioro físico fue importante. Recuerdo tener muchos momentos en los que mi cabeza no paraba de planear actividades que mi cuerpo no podía llevar a cabo. Estando enferma asumes que eso es "normal", aún así, decidí que esto no podía durar más que el tiempo del tratamiento. Empecé a pensar sobre cómo pondría remedio a la situación y en seguida pensé en empezar a hacer ejercicio. Y aquí viene el punto importante, el de no autoengañarte: iba a ser capaz de hacerlo? Y siendo sincera conmigo misma me di cuenta de que no. Apuntarme al gimnasio era fácil, pero ir regularmente y marcarme una rutina estricta no lo iba a ser tanto.

La solución a esa situación tiene nombres y apellidos: Xavier Gracia. Xavi es mi entrenador y mi apoyo   directo en el cuidado de mi físico. Un entrenador puede parecer una excentricidad en los días que corren, y muchos podéis pensar que es un gasto de dinero que no mucha gente puede asumir. Quizás es así, pero como todo en la vida, es cuestión de prioridades. Hay quién gasta dinero en ir de fiesta, en tener un coche, en vicios varios... Yo tomé la decisión de gastar invertir mi dinero en lo más importante: en mi salud.

Xavi ha sabido inculcarme el gusanillo del deporte, y hay que reconocer que eso no es fácil con un cuerpo en constantes altibajos, y dónde la progresión no es tan evidente como lo podía haber sido tiempo atrás. Precisamente por eso es importante un apoyo como él, porque los momentos de bajón llegan y es necesario que haya un apoyo externo que te recuerde que TÚ SÍ PUEDES y que aunque no corras carreras de 10 km, ya no te ahogas a los 10 segundos como el día que empezaste.

Xavi y yo bajo la penumbra del gimnasio


Xavi no sólo me ha ayudado en la sala del gimnasio. Con él también he hecho sesiones de cardio en el exterior o definido cómo debe ser mi dieta (aún recuerdo la tarde que pasamos más de dos horas resolviendo mis dudas, definiendo posibles menús, etc..).

Sólo tengo palabras de agradecimiento para él porque ha sabido seguir mi ritmo. No muchos entrenadores personales se encuentran con una "clienta" que ha acabado el tratamiento oncológico un mes antes. Él ha investigado y ha ido aprendiendo conmigo lo que una persona en mi situación requería: qué podía exigirme, dónde podía llegar, qué ejercicios podía hacer en cada momento y qué tipo de ejercicios debía evitar. Hemos ido avanzando juntos y descubierto que la relación cáncer-deporte es más gratificante de lo que cabía esperar.

Para quién quiera contactar con él, aquí están sus datos. Os lo recomiendo 100%.

Xavier Gracia - Entrenador Personal

Xavier Gracia Nuevo
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