miércoles, 30 de noviembre de 2011

La imagen que tienes de ti mismo

En el último año he sufrido cambios de todos los tipos. Todos solemos tener una imagen muy marcada de lo que somos y de cómo somos, y una idea relativa de lo que somos para los demás. Pues el cáncer trastorna esa imagen por completo.

El cáncer esta asociado de forma inequívoca con la calvicie. Cuando estaba a la espera del diagnóstico pensé por un momento qué podía conllevar que me dieran malas noticias, y tonta de mi, lo primero que pensé es que me iba a quedar calva. Supongo que mi mente una vez más jugaba a mi favor y decidió detenerse en aquel detalle que no tenia ninguna importancia, para no pensar en cosas peores. Para mi y mi imagen, la melena ha sido una marca personal. Siempre he llevado el pelo largo y he tenido un pánico atroz a ir a la peluquería.


En el hospital me informaron que dos semanas después de la primera sesión de quimio se me caería el pelo. Me aseguraron que era algo matemático. Mi querida Magda (tengo aún pendiente el hablaros de ella) me recomendó que no dejara que se me cayera el pelo a mechones, que fuera a una peluquería especializada y me lo cortara antes. Así lo hice, el día que hacia justo una semana de la primera quimio, mi madre y yo nos fuimos directas a ello. Allí vi un montón de pelucas, pero con todas me veía extraña. Me recomendaron que me cortara el pelo y me pusiera flequillo, así me iría haciendo con la imagen que tendría con la peluca. Una semana más tarde, cuando se cumplían las famosas 2 semanas, volví a la peluquería. La chica me insistió que aún podía aguantar unos días más, pero yo ya me había hecho a la idea y decidí que aquel día me iba "con el trabajo hecho".


Lo que parecía que iba a ser un gran trauma, al final no lo fue. Le pedí a mi madre que hiciera fotos de todo. Esta me gusta especialmente, porque se me ve rapada por detrás, pero en el reflejo del espejo aún se me ve el pelo largo (lo que para mi era corto en aquel entonces). Lo mejor de la foto es mi cara: mientras todo sucedía, yo no paré de sonreír.

De vuelta para casa, con la peluca ya puesta, me paró una chica en el metro para preguntarme como ir a algún sitio. Cuando se fue, me acuerdo que le dije a mi madre: no se ha dado cuenta de que llevo peluca :D
Realmente la peluca era perfecta, pasaba completamente inadvertida.


Cuando llegué a casa, decidí enviar una foto de mi nuevo look a todo el mundo, así nadie se llevaría una sorpresa, y no tendría que estar dando explicaciones constantemente. Envié la foto, y pronto empezaron los chistes sobre calvas, Sinnead O'Connor, la teniente O'Neal, la teniente Ripley (vamos, todas las calvas famosas). Mi madre flipaba, pero yo agradecía que mis amigos fueran capaces de quitarle importancia a algo que en realidad no la tenía.


Después de aquel día me costó volver a salir a la calle. Cada vez que pensaba en ello se me hacía como una especie de nudo en el estómago. Salí un par de veces con la peluca, pero no me sentía bien. Para mi era como ir disfrazada, como si tuviera que esconder algo. Al final decidí que prefería un gorrito (total, estábamos en invierno y mucha gente lo llevaba).

Durante el tiempo que hizo frío no tuve ningún problema con mi gorro, iba a todas partes con él pero claro, el invierno no es infinito, así que al final lo cambié por un pañuelo.


Acabó la quimio y pensé que en poco tiempo iría con mi pelo corto. Pues no... tardé 3 meses en poder ir con la cabeza al aire. Qué largo se me hizo! Hubo un día, que estando en casa de mis padres pensé: joder, que harta estoy del pañuelito de los cojones!! (para que adornarlo cuando fue tal cual). Y hice una encuesta entre mis amigos vía Twitter. Subí la foto de mi pelo aquel día y dije: Puedo salir a la calle sin pañuelo? Matins.SI o Matins.NO (para los de fuera de Catalunya, el programa de las mañanas de Tv3 cada mañana hace la pregunta del día y tienes que enviar un sms con una de esas dos respuestas).


A día de hoy, la imagen física que tenía de mi misma ha cambiado. Al principio me miraba en el espejo y no me reconocía sin pelo, ahora veo fotos con el pelo largo y se me hace extraño. He descubierto la comodidad del pelo corto, y además, mucha gente me pide que no me lo deje crecer, que me da más "carácter". Entre nosotros y ahora que nadie nos escucha, empiezo a plantearme dejarlo crecer un poquito más, pero no volver a la melena.


Dedico mi post de hoy a Luki, una mujer que lucha cada día por curarse y sale a la calle con su calva al aire. Chica, tu sonrisa deslumbra más que la calva ;)


martes, 29 de noviembre de 2011

Los que sufren un cáncer sin estar enfermos

Cuando diagnostican cáncer a alguien, no solo se lo diagnostican a una persona. Tras el diagnóstico hay un solo enfermo, pero mucha gente que lo sufre con él. Si hay una cosa que me ha quedado clara durante el año de tratamiento, es que el cáncer lo he tenido yo, pero que ha habido mucha gente que lo ha sufrido conmigo, y estoy convencida que hay quien lo ha sufrido todavía más que yo.

Después de un diagnóstico así, toca volver a tu casa y empezar a pensar. Debo reconocer que no recuerdo nada del viaje desde el hospital a mi casa. NADA. Ni lo que pensé, ni lo que sentí,... tengo como una especie de vacío. Lo que si que recuerdo es aquel momento en el que te das cuenta que vas a tener que dar malas noticias a mucha gente. Yo no me sentí capaz de decírselo a algunas personas, así que pedí a mis padres que ellos fueran mis portavoces con la familia, y a mi chico que lo fuera con la suya. No estuve presente en ninguna de esas llamadas, pero no debieron ser nada fáciles.

Después fue el turno de los amigos, de los que me debía encargar yo. Entonces llega el momento de decidir a quien se lo dirás y a quien no, y no por el hecho de esconderlo. Empiezas a hacer listas de personas y piensas con quien tienes la relación suficiente como para que lo sepa, quien se puede sentir mal si se entera por un tercero, ... y aún así, hay gente que se te olvida. Mis compañeros de trabajo iban a ser los primeros en enterarse, ya que me había ido una mañana a una visita al médico y no iba a volver en un año. Me tendrían que echar un poquito de menos, no? Así que decidí escribir un mail y explicarles la situación:

Estoy pensando hace rato y no se bien bien como escribir este mail, así que he decidido ir al grano. 
 
Como la mayoría de vosotros ya sabréis en este momento, estaré una temporadita larga sin passar por la empresa. ayer por la mañana, después de un periodo de pruebas y espera, me diagnosticaron cáncer. Por ahora lo que me han explicado es que me tengo que someter a quimioterapia y una operación. Es posible que todo el tratamiento conlleve un periodo de entre 8 y 10 meses. De momento me encuentro bien y estoy animada, pero sé que me esperan momentos duros.  
 
Este mail, aparte de servir para informar a aquellos que no lo sabíais, es para agradecer a todos los que llevabais unas semanas animándome y apoyándome.  Ahora aún os necesitaré más, así que reunid energía para soportarme en los peores momentos (me parece que todos conocéis mi genio ya ;) 
 
 
Para mis compis de Madrid: bueno, pues eso... que al final han sido malas noticias. A vosotros no os puedo pedir que vengáis a visitarme de vez en cuando, pero si que me enviéis mails con imágenes graciosas (tendréis que ir practicando para llegar a mi nivel). Muchas gracias por todas las palabras de ánimo que me habéis dado ya. Un besazo cuerpos! :X
 
 
Nos vemos en nada, 
Clara
Os podeis imaginar los lagrimones que me caían cada vez que alguien contestaba. Recuerdo en especial algunos de los mensajes que recibí esos días, unos con sus propias palabras, otros con palabras cogidas prestadas, y alguna imagen, de aquellas que valen más que mil palabras.

‘en aquesta vida el que és important no és el que et passa, sinó com ho vius’.

En esta vida lo importante no es lo que pasa, sino como lo vives





Què tal, com estas? Em sap greu que t'hagi caigut aquest marrón, però coneixent al personatge que s'amaga rere les teves ulleres, estic convençut, què dic convençut, convençudíssim!! que te'n sortiras per la porta gran com una renault Kangoo: "para la faena y el paseillo". Crec que l'actitud en aquests casos és vital, despertar-se pel matí i dir-li al mal·leit cabronas que s'amaga al pit: fora, no t'hi vull, et guanyaré la partida i pobre de tu que aixequis la veu". I per dormir igual. Espanta'l, acorrala'l, que surti per cames i no torni. Tot i que ja sé que dir-li això a la Valera no cal, es dóna per fet que d'actitud no en faltarà!!! Per la meva part, si vols que l'insulti i l'atemoreixi (puc ser molt persuasiu, tinc unes ganyotes infalibles) i alhora que et dóni ànims i t'expliqui acudits dolents, tan dolents que rius per no plorar, ja saps on soc. En les meves hi trobaras unes ulleres amigues (o lentilles, depèn del moment de la setmana)
Que tal, como estás? Me sabe mal que te haya caído este marrón, pero conociendo al personaje que se esconde detrás de tus gafas, estoy convencido, que digo convencido, convencidísimo!! que saldrás por la puerta grande como una renault Kangoo: "para la faena y el paseíllo". Creo que la actitud  en estos casos es vital, despertarse por la mañana y decirle al maldito cabronazo que se esconde en el pecho: fuera, no te quiero, te ganaré la partida y pobre de ti que levantes la voz. Y para dormir igual. Asústalo, acorrálalo, que se vaya por piernas y que no vuelva. Aunque se que decirle esto a la Valera no hace falta, se da por hecho que actitud no faltará!!! Por mi parte, si quieres que le insulte y lo atemorice (puedo ser muy persuasivo, tengo unas muecas infalibles) y a la vez que te de ánimo y te explique chistes malos, tan malos que te ríes por no llorar, ya sabes donde estoy. En las mías encontrarás unas gafas amigas (o lentillas, depende del momento de la semana)


No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Cómo un día te cambia la vida (II)

Las madres deben tener un séptimo sentido (los cinco de rigor, el sexto por el hecho de ser mujeres y el séptimo  que solo tienen las mamis).

Al cabo de un rato de enviar el sms mi madre me llamó. Pero si ya te había dicho que hablaríamos al día siguiente cara a cara! Ya me habías dicho qué? Dónde? Yo no he leído ningún mensaje... Al final le tuve que explicar la situación por teléfono, justo lo último que hubiera querido. En aquel primer momento mi madre me tranquilizó, me dijo que no me preocupara y que al día siguiente me acompañaba al hospital. Por aquellos entonces, mi primo de Málaga estaba viviendo en casa de mis padres, así que el día siguiente éramos 3 en el hospital: mi primo, mi madre y yo.

La resonancia magnética no fue como yo esperaba. A mi ya me habían hecho una por una lesión de rodilla anterior. Yo no tengo claustrofobia ni me molesta el ruidazo que hace la máquina, así que pensé que no tendría ningún problema. ERROR!! Esta resonancia magnética necesitaba de un contraste lo que significa... un pinchazo!! Joder, empezábamos bien la cosa... Tenía, y a día de hoy sigo teniendo, pánico a las agujas, así que os podéis imaginar... Cuando salí de la resonancia fui a buscar a Montse, la enfermera del día anterior, pare decirle que estaba mejor y que ese día no solo no había ido sola, sinó que además me acompañaba media familia.

Después de aquello me dijeron que solo tocaba esperar, y esperar mucho. Las 3 semanas que tardan los resultados se hacen eternas. Como ya os dije en el post anterior, he descubierto que tengo una facilidad pasmosa para "desconectar de la situación", así que aquellas 3 semanas las pasé bien. Debo reconocer que los poquitos momentos que dedicaba a la situación, mi mente empezó a trabajar, haciéndome a la idea de que los resultados no iban a ser buenos. Es curioso, porque aunque la idea de tener cáncer rondaba, no tenía una sensación de angustia ni miedo. Recuerdo perfectamente uno de los pensamientos de aquellos días: tengo muchas posibilidades que me digan que no es nada, pero aunque no sea así, mucha gente que tiene cáncer se cura. Así que ser la que tiene cáncer y además no se cura, era demasiada carambola.

El susto vino cuando estando en el trabajo recibí una llamada del hospital: tenía que volver para que me hicieran otra resonancia magnética, esta vez para mirarme el otro pecho. Yo ya empezaba a buscar la cámara oculta, estaba que no creía que pudiera ser verdad. Mis padres intentaban decirme que igual era una buena señal, y yo la verdad es que flipaba. Buena señal que ahora crean que puedo tener algo en la otra teta?? (Sí, porque aunque cuando tengamos un blog escribamos la políticamente correcta palabra pecho, en nuestros adentros, cuando pensamos en ello, siguen siendo tetas). Así que, vuelta al hospital, otro pinchazo y otra resonancia.

Recibí la citación para la visita al ginecólogo del hospital para el día 5 de Octubre. Un par de días antes del día D, me llamaron diciendo que debía pasar primero por el CAP a buscar los resultados y llevarlos yo misma al hospital. Así que el día llegó, y camino del hospital, mis padres y yo recogimos el sobre. Quién se va a creer que yo tendría la intención de esperar con el sobre cerrado hasta que lo abrieran en el hospital?? Pues eso, nadie. Allí dentro estaban los resultados de las resonancias y dos hojas llenas de letra. Yo solo necesitaba un SI o NO, porque había tanta letra? Ale empieza a leer en diagonal (lo mejor para no entender nada) hasta que llegas a la palabra mágica: CARCINOMA DUCTAL INFILTRANTE. Tachán! Salió el Gordo. La verdad es que como yo ya me había hecho a la idea, para mi era solo una confirmación de aquello que en realidad yo ya sabía. La reacción de mi padre: arrancarme el papel de las manos y decirme que igual eso no significaba algo malo. Mi respuesta: ha llegado el momento de dejar de engañarnos, tengo cáncer, es lo que hay. (Imaginad toda esta situación en la puerta del parking, cogiendo el coche para ir hacia el hospital).

A mi llegada al hospital, entré en la consulta del Dr Capdevila. Que os suena ese nombre? Pues debería. Es el doctor que me tenía que haber mirado en la primera visita, pero que estaba operando y por eso me vio doña "te puedes quedar tranquila". Le di el sobre y vio que estaba abierto. Su reacción fue inmediata: bueno, ya veo que sabes que no son buenas noticias. Ahora viene la parte buena: aunque nos gustaría haberlo encontrado antes (malo, malo, malo), esto va a ser un año. Vas a tener un año muy jodido, pero te vas a curar. Me lo dijo con la misma convicción cuando un doctor te asegura que te vas a curar de la gripe. Empezó a explicarme cosas: vas a tener que hacer quimio, te vamos a operar y tendrás que hacer radio. Y si con todo esto no tenía suficiente, salta y me dice: y además debes saber una cosa más, la quimio puede afectar a la fertilidad, así que antes de empezar quiero que vayas a hablar con la Dra Peón (la dra del departamento de esterilidad, aunque para mi desde el principio ha sido la dra de fertilidad, hay que pensar en positivo). 

Entre una visita y la otra, tuvimos un tiempo de unas dos horas. Salimos a la puerta del hospital y llamé a mi chico. Le dije que lo sentía pero que no tenia buenas noticias que darle: tengo cáncer. El pobre salió corriendo del trabajo y vino al hospital. Mis padres habían mantenido el tipo todo el rato y yo ya me había hecho a la idea antes de los resultados, así que cuando llegó al hospital llorando como un loco casi se me cae el mundo al suelo. No pude consolarlo, solo pude decirle: no me hagas esto, no me lo puedo permitir!

Una vez calmados, fuimos directos a la consulta de la Dra Peón. Y aquí empezó la historia de aquello que a las que rompemos estadísticas nos quita el sueño: la quimio, la fertilidad y el querer ser madres.

** Mientras escribía este post he tenido la compañía de mi Poppy, que siempre está aquí pase lo que pase.


domingo, 27 de noviembre de 2011

Cómo un día te cambia la vida

Ya comenté que este blog iba a tratar de mi vida, de lo que me pasa y de lo que me pasó.Muchas veces, te levantas un día pensando que será normal y, sin darte cuenta, todo cambia para siempre. Yo tengo muy claro que uno de esos días fue el 20 de Agosto de 2010 (ya os iréis dando cuenta que tengo una obsesión enfermiza por lo de las fechas, las tengo todas grabadas). 

Era viernes, y mi contrario y yo (lo de mi contrario es cosecha de Lou) estábamos de vacaciones en Amsterdam. Estaban siendo unas vacaciones de lo más relajantes. Años antes yo ya había estado allí con una amiga haciendo el turista, así que esta vez podíamos volver sin la presión de "lo tengo que visitar todo". Estaba siendo un día de lo más normal: de paseo por la ciudad, comiendo pasta con almejas y metiéndome una barra de chocolate en plena calle (probadlo, no hay nada mejor que estar relajada de vacaciones y comer chocolate a la vez).


Se acabó el día y decidimos volver al hotel. Estando ya en aquella cama que era como un mar de nubes (necesitar nórdico en Agosto es lo más!), mi contrario se dio cuenta que en mi pecho derecho había algo extraño. Recuerdo que al segundo le contesté que no podía ser... pero era. Así que llegué a un acuerdo con él, en cuanto volviéramos a Barcelona iría al médico, pero debíamos disfrutar los 3 días de vacaciones que nos quedaban. Y así lo hice (a día de hoy aún me sorprendo de la capacidad de "desconectar de la situación" que tengo).

El lunes llegamos a Barcelona a las 12 de la noche, y el martes a las 12 de la mañana estaba en el médico. Nunca, pero nunca, me alegraré más de una decisión tomada. Gente, ir al médico da miedo, pero hay que hacerlo!! Ese día no estaba mi doctora, así que me vio una suplente. Después de mirarme y tocarme un poco, me dijo la frase de rigor: no te preocupes, eres muy joven, seguro que no es nada (se ve que con el Carnet Joven tienes derecho a librarte del cáncer). Así que yo me fui medio tranquila con una cita para el especialista de mama de mi centro de salud bajo el brazo. Hablé con mi chico, lo tranquilicé y llegamos a la conclusión que era mejor no decir nada a nadie, por aquello de la preocupación innecesaria, total, no iba  a ser nada.

Entre ese martes y la visita al especialista pasaron 17 días en los que el tema pasaba por mi cabeza, pero solo fugazmente. Pasaron mil cosas que me tuvieron entretenida, entre las cuales mi cumpleaños, día que por primera vez después de 4 años juntos, íbamos a hacer una comida familiar (su familia y la mía).


El día 10 de Septiembre llegó, y con él, la segunda suplente en mi historia. El Dr. Capdevila estaba operando, así que me vería una suplente. Muy bien, no pasa nada. Después de mirarme, tocarme y hacerme una ecografía, la doctora me dijo: esto es un fibroadenoma, no pasa nada. A lo que yo le pregunté: Me puedo quedar 100% tranquila? Y ella respondió con un SI rotundo. Fenomenal, mejores noticias no podían ser. Igualmente me enviaba a Sant Pau (mi hospital de referencia), porque por protocolo debían hacerme allí unas pruebas.

Recuerdo que el 15 de Septiembre salí de trabajar hacia el hospital. Me fui sola, porque como no iba a ser nada... para que preocupar a nadie o hacer que mi chico tuviera mil líos en el trabajo. Empezaron haciéndome una mamografía, y después me hicieron una eco. Recuerdo que mientras me hacían las pruebas comentaban en voz baja la situación que acababan de vivir: decirle a una chica de 27 años que tenía algo sospechoso y que debían hacerle una biopsia. Para mis adentros yo iba pensando: hay que ver, pobrecita, que mala suerte. Al acabar la eco, salieron de la sala y cuando volvieron eran 3, la doctora y dos enfermeras. Ese día debieron hacer Bingo, porque venían a explicarme exactamente lo mismo que a la otra chica (no sé si tienen malas noticias para dos chicas de 27 años todos los días, espero que no). Me explicaron que había algo sospechoso en mi pecho derecho y que debían asegurarse de que no era nada. Para ello me tendrían que hacer una biopsia. Yo decidí que me la hicieran ya, que si iba a ser algo malo, mejor saberlo pronto y empezar a tratarlo.

Entre el dolor físico (para mi la biopsia ha sido lo más doloroso de todo el tratamiento, y con diferencia) y el dolor mental, rompí a llorar desesperadamente. Montse, una de las enfermeras estuvo conmigo durante una hora entera. Me preguntaba que como podía ser que hubiera ido sola, a lo que le contesté: es que no iba a ser nada! Aquella doctora me lo prometió!

Si el día había sido duro, aún quedaba la peor parte. Al día siguiente tenía que volver al hospital a hacerme una resonancia magnética y no podía volver sola. No sabía como llamar a mis padres y decirles que había un bulto, que ese bulto parecía feo y que necesitaba que me acompañaran al hospital. Llamar a tus padres con tales noticias es horrible. No sabía ni como hacerlo. Estaba tan bloqueada que le envié un sms a mi madre diciéndole que necesitaba que al día siguiente viniera por la mañana a mi casa, que no había sido un buen día para mi y que se lo explicaría todo cara a cara.

Continuará...





viernes, 25 de noviembre de 2011

Hoy por fin me he decidido

Después de vueltas y más vueltas, de pensar y pensar, al final me he decidido: hoy empiezo un blog. Empiezo con la intención de explicar cosas de mi vida, así, en general. Las cosas buenas, y las no tan buenas.

Se suele decir que uno no es otra cosa que la suma de "uno mismo y sus circunstancias". Yo creo que además, somos lo que somos por todo lo vivido. Es por eso que este blog vivirá en un constante Flashback, de experiencias en presente y en pasado.

No puedo dejar de mencionar a algunas personas que me han servido de inspiración para empezar a escribir. Gracias a Eva, Ainara y Luki por haber compartido vuestra vida con todos nosotros a través de la red.

Eva, al final lo has conseguido ;)