jueves, 15 de diciembre de 2011

El miedo

Después de más de un año viviendo entre oncólogos/as, enfermeros/as y pacientes, me he ido dando cuenta de cuál es el punto básico para vencer a la enfermedad: la superación del miedo

Es evidente que hay una parte muy importante del tratamiento de la que se encargan nuestros médicos y en la que no podemos "poner mano". Pero yo estoy convencidísima que un tanto por ciento muy elevado corre a nuestro cargo.

Al tener un perfil extraño dentro de esta enfermedad (se supone que las chicas jóvenes con cáncer de mama no abundan, aunque yo empiezo a dudarlo), muchas de las que se sienten identificadas conmigo acceden a mi y me hacen preguntas. Yo no he hecho ningún curso de voluntariado testimonial, psicología, etc.. así que les insisto que todo lo que yo les pueda explicar se basa única y exclusivamente en mi experiencia personal.

La superación del miedo ha sido el puntal de mi actitud en todo este tiempo. Mi cabeza, que resulta ser muy lista, me ha ido ayudando en todo momento (se ve que era un recurso que ya tenía, pero estaba escondido). 

El día que me hicieron la biopsia me derrumbé completamente. Pasé por momentos de miedo, angustía, dolor, tristeza... lo pasé fatal. Pero ese mismo día cambié el chip. Empecé a pensar en las opciones que tenía y me agarré a ellas. 

El primer pensamiento aún lo recuerdo claramente: hay dos posibilidades, 1) que no sea nada y 2) que tenga cáncer. Pero dentro de la segunda opción, había dos opciones más: ser de los que se curan o ser de los que no se curan. Al final yo veía 3 grupos diferentes, y pensé que pertenecer al tercero era demasiada carambola, que yo seguro que estaba en alguno de los dos primeros. Además, las estadísticas me acompañaban, hay poca gente que con un caso como el mío fuera del tercer grupo. Así que en aquel mismo momento decidí que o no sería nada, o si lo era, me iba a curar SI o SI. Así conseguí superar el miedo al día del diagnóstico. Iba segura y con el respaldo de que, me dijeran lo que me dijeran, yo iba a salir adelante.

Al final las notícias fueron las menos buenas, pero el Dr Capdevila me aseguró que "iba a tener un año jodido, pero que me iba a curar seguro". La segunda decisión básica que tomé en aquel momento fue confiar ciegamente en mis doctores. Ponía mi vida en sus manos, así que debía creer en ellos. Decidí que no iba a anticiparme a nada, no quería saber en que consistían las pruebas, y por supuesto, prohibido  buscar información por internet. Tomé aquella decisión pensando que sería lo mejor, y a día de hoy creo que acerté. He ido tranquila a cada una de las pruebas que me han hecho y mis visitas a la oncóloga se basaban en explicarnos tonterías, reírnos un buen rato y que me dijera si todo iba bien o no, no necesitaba saber nada más.

Sé que a mi alrededor ha habido gente que no ha funcionado igual que yo. Han querido saber demasiado y han buscado información en sitios que quizás no eran los más recomendables. Resultado: han sufrido mucho más que yo, y lo más ridículo de todo es pensar que han sufrido por cosas que nunca han llegado a pasar. Hubo una persona que durante la quimioterapia, viendo que yo era muy positiva y pensaba que ya no me quedaba nada, me iba diciendo: y si la próxima te sienta peor? y si con el cambio de medicación, ahora te sientes mal? y si por la acumulación de sesiones, tu cuerpo empieza a tolerarla menos? Sé que me lo decía con la mejor intención, intentando que no me llevara ningún desengaño si algo de todo esto sucedía. Recuerdo el día antes de la última quimio, cuando yo feliz iba diciendo, ya está, se acabó, y esta persona me insinuó que igual la última iba a ser la mala. Yo contesté: Basta ya! Llevas 6 meses sufriendo por cosas que nunca han llegado a pasar, ha llegado el momento que pares. Esta persona es mi padre, y siento que haya vivido la enfermedad de esta manera, no por las cosas que me dijera a mi, sino por todo lo que ha sufrido en silencio.

Después de todo este tiempo hay dos ideas que han quedado grabadas en mi para siempre: tienes que confiar en tus médicos (si no es así, pide que te lo cambien) y hay que saber dejar de sufrir por cosas que no han pasado, y ni si quiera sabes si pasarán. Todas las dudas que te puedan surgir, apúntalas, y cuando veas a tus doctores ellos te responderán de la mejor manera posible (con el tiempo he visto que parte del trabajo de un doctor es explicarte de la mejor forma posible aquello que necesitas saber, ni más ni menos). Las dudas son malas, pero el exceso de información también.

No sé si me leerán, pero desde aquí quiero agradecer a todos mis doctores (Dr Capdevila, Dra Ojeda, Dra Peón, Dr Isern,...) y enfermeras (Magda, Pilar, Montse,...) que supieran calmar mis miedos, resolver mis dudas y ayudarme a vivir con tranquilidad mi enfermedad. Sospecho que en muchos momentos se han callado muchas cosas, incluso por eso, me siento agradecida de los profesionales que me han cuidado durante este tiempo. A tots ells, gràcies per haver sapigut entendre'm i donar-me allò que he necessitat.




9 comentarios:

  1. Que post mas bonito.
    Reconocer que podemos tener miedo y aún así saber enfrentarse a todo... una vez encontre esta definición de VALIENTE.
    "Valiente no es quien no tiene miedo, sino quien lo tiene y se enfrenta a el"

    Tu papi, seguro que ha estado muerto de miedo y sufriendo por ti aún mas de lo que te decía, imagínate estar en su puesto!!qué difícil es estar en el otro lado, pero les has dado la mejor de las lecciones, TU POSITIVIDAD!!

    Yo creo que no hace falta tener título de psicóloga para escuchar a la gente que lo necesita, como bien dices tú, sólo das tu ejemplo, tus vivencias... pero eso es lo mejor que puedes ofrecer. Yo al principio creia que era un bicho raro y no encontraba nadie con quien desahogarme hasta que empecé con el blog y vi que no era la unica chica jóven. Y que había gente que lo había pasado y estaban bien. TUS VIVENCIAS SON EL MEJOR EJEMPLO DE QUE LUCHANDO PODEMOS GANAR!!

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  2. Un post precioso, coincido contigo lo unico que yo si he sido de las de mirar más de la cuenta en interenet y eso que mis doctores tambien me avisaron que no lo hiciera.
    Yo creo efectivamente que hay que controlar ese miedo, es inevitable, pero una vez pasado el prceso de curacion , como es tu caso Claire, creo que hay que estar convecida de que ya pasó y nunca va a volver a pasar, quedarnos con lo positivo de esta experiencia ( que algo hay) y a vivir con la mayor de las sonrisas coda nuevo dia.

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  3. Un post para enmarcar. ¡¡Adelante mis valientes!!

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  4. El miedo es necesario es lo que nos hace darnos cuenta de todo lo que tenemos y podemos perder, lo importante es saber llevarlo, hay que saber enfrentarse a él y no dejar que te venza. Aix Clara te acuerdas cuando decías que no querías escribir un blog?? Me encanta!

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  5. No sé si ya lo había dicho antes pero a mi una enfermera me dijo que tenía que tomarme la enfermedad como algo crónico, como algo que nunca se curaba del todo. Lo dijo con buena intención porque ella dice que si luego recaes es muy difícil superarlo. YO ESTOY CURADA!!! No quiero sentirme una enferma crónica. Si vuelvo a enfermar pues ya veremos como lo afronto. Ahora no estoy enferma así que no me voy a preocupar.

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  6. Que chulo Clara!!!
    A mi que voy un paso por detras vuestro, me estais ayudando muchisimo. SOIS LAS MEJORES.
    Yo muchas veces tengo miedo, pero le planto cara. Intento que el miedo no me gane, en mi caso el que no me ayuda mucho a superar ese miedo es mi marido y es bastante dificil de llevar que alguien a quien necesitas te infunda miedo.

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  7. Ainara: yo también lo pienso, ser el familiar, amigo, compañero del enfermo es un camino mucho más duro que el nuestro. Me alegro muchísimo de saber que mis experiencias son valiosas para ti.

    Cristina: Hay que ser valiente para todo, para curarse y para aprender a vivir después de un golpe como éste. Yo estoy curada y me siento curada, y no pienso en recaídas, pq como decía en el post: no pienso preocuparme por cosas que no han pasado y que seguramente nunca pasarán.

    Súper B: chica, me encanta tu energía. No hace falta que te dé ánimos, porque los tienes todos. Sigue así!

    Eva: uno no es un enfermo, uno está enfermo. Estar enfermo es una situación temporal, y aunque tengas una enfermedad crónica, la vida sigue y la enfermedad solo ocupa momentos puntuales. Yo me siento curada, y si no me sentía una enferma en pleno tratamiento, mucho menos lo haré ahora. Si algún día me dan malas notícias, empezaremos de nuevo y volveremos a luchar.

    Ruth: :X

    Esti: Mucho ánimo, ya ves que con ganas se puede con esto y con muchísimo más. Creo que lo mejor que podrías hacer es hablar con tu marido y explicarle lo que te hace sentir. La gente suele pensar que los pacientes pueden necesitar ayuda psicológica, pero se olvidan un poco de los que viven el cáncer con nosotros. Quizás tu marido necesite de este tipo de ayuda. Como escribí, cuando me diagnosticaron mi chico se derrumbó. Yo le pedí que debía cambiar de actitud porque no me podía permitir estar de bajón. Nunca más volvió a derrumbarse delante mío. Con el tiempo, y cuando todo ha pasado, un día me dijo: yo no me he podido permitir ni el sentirme mal. Quizás le hubiera ido bien el descargar con alguien, aunque esa persona no tuviera que ser yo.

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  8. Pues lo que yo digo que no vale para nada preocuparse antes de tiempo.

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