domingo, 27 de noviembre de 2011

Cómo un día te cambia la vida

Ya comenté que este blog iba a tratar de mi vida, de lo que me pasa y de lo que me pasó.Muchas veces, te levantas un día pensando que será normal y, sin darte cuenta, todo cambia para siempre. Yo tengo muy claro que uno de esos días fue el 20 de Agosto de 2010 (ya os iréis dando cuenta que tengo una obsesión enfermiza por lo de las fechas, las tengo todas grabadas). 

Era viernes, y mi contrario y yo (lo de mi contrario es cosecha de Lou) estábamos de vacaciones en Amsterdam. Estaban siendo unas vacaciones de lo más relajantes. Años antes yo ya había estado allí con una amiga haciendo el turista, así que esta vez podíamos volver sin la presión de "lo tengo que visitar todo". Estaba siendo un día de lo más normal: de paseo por la ciudad, comiendo pasta con almejas y metiéndome una barra de chocolate en plena calle (probadlo, no hay nada mejor que estar relajada de vacaciones y comer chocolate a la vez).


Se acabó el día y decidimos volver al hotel. Estando ya en aquella cama que era como un mar de nubes (necesitar nórdico en Agosto es lo más!), mi contrario se dio cuenta que en mi pecho derecho había algo extraño. Recuerdo que al segundo le contesté que no podía ser... pero era. Así que llegué a un acuerdo con él, en cuanto volviéramos a Barcelona iría al médico, pero debíamos disfrutar los 3 días de vacaciones que nos quedaban. Y así lo hice (a día de hoy aún me sorprendo de la capacidad de "desconectar de la situación" que tengo).

El lunes llegamos a Barcelona a las 12 de la noche, y el martes a las 12 de la mañana estaba en el médico. Nunca, pero nunca, me alegraré más de una decisión tomada. Gente, ir al médico da miedo, pero hay que hacerlo!! Ese día no estaba mi doctora, así que me vio una suplente. Después de mirarme y tocarme un poco, me dijo la frase de rigor: no te preocupes, eres muy joven, seguro que no es nada (se ve que con el Carnet Joven tienes derecho a librarte del cáncer). Así que yo me fui medio tranquila con una cita para el especialista de mama de mi centro de salud bajo el brazo. Hablé con mi chico, lo tranquilicé y llegamos a la conclusión que era mejor no decir nada a nadie, por aquello de la preocupación innecesaria, total, no iba  a ser nada.

Entre ese martes y la visita al especialista pasaron 17 días en los que el tema pasaba por mi cabeza, pero solo fugazmente. Pasaron mil cosas que me tuvieron entretenida, entre las cuales mi cumpleaños, día que por primera vez después de 4 años juntos, íbamos a hacer una comida familiar (su familia y la mía).


El día 10 de Septiembre llegó, y con él, la segunda suplente en mi historia. El Dr. Capdevila estaba operando, así que me vería una suplente. Muy bien, no pasa nada. Después de mirarme, tocarme y hacerme una ecografía, la doctora me dijo: esto es un fibroadenoma, no pasa nada. A lo que yo le pregunté: Me puedo quedar 100% tranquila? Y ella respondió con un SI rotundo. Fenomenal, mejores noticias no podían ser. Igualmente me enviaba a Sant Pau (mi hospital de referencia), porque por protocolo debían hacerme allí unas pruebas.

Recuerdo que el 15 de Septiembre salí de trabajar hacia el hospital. Me fui sola, porque como no iba a ser nada... para que preocupar a nadie o hacer que mi chico tuviera mil líos en el trabajo. Empezaron haciéndome una mamografía, y después me hicieron una eco. Recuerdo que mientras me hacían las pruebas comentaban en voz baja la situación que acababan de vivir: decirle a una chica de 27 años que tenía algo sospechoso y que debían hacerle una biopsia. Para mis adentros yo iba pensando: hay que ver, pobrecita, que mala suerte. Al acabar la eco, salieron de la sala y cuando volvieron eran 3, la doctora y dos enfermeras. Ese día debieron hacer Bingo, porque venían a explicarme exactamente lo mismo que a la otra chica (no sé si tienen malas noticias para dos chicas de 27 años todos los días, espero que no). Me explicaron que había algo sospechoso en mi pecho derecho y que debían asegurarse de que no era nada. Para ello me tendrían que hacer una biopsia. Yo decidí que me la hicieran ya, que si iba a ser algo malo, mejor saberlo pronto y empezar a tratarlo.

Entre el dolor físico (para mi la biopsia ha sido lo más doloroso de todo el tratamiento, y con diferencia) y el dolor mental, rompí a llorar desesperadamente. Montse, una de las enfermeras estuvo conmigo durante una hora entera. Me preguntaba que como podía ser que hubiera ido sola, a lo que le contesté: es que no iba a ser nada! Aquella doctora me lo prometió!

Si el día había sido duro, aún quedaba la peor parte. Al día siguiente tenía que volver al hospital a hacerme una resonancia magnética y no podía volver sola. No sabía como llamar a mis padres y decirles que había un bulto, que ese bulto parecía feo y que necesitaba que me acompañaran al hospital. Llamar a tus padres con tales noticias es horrible. No sabía ni como hacerlo. Estaba tan bloqueada que le envié un sms a mi madre diciéndole que necesitaba que al día siguiente viniera por la mañana a mi casa, que no había sido un buen día para mi y que se lo explicaría todo cara a cara.

Continuará...





11 comentarios:

  1. uuuufff.... a mi esa llamada a mi madre me costó muchísimo también, yo en Barcelona y ella en Bilbao.... no era fácil decir eso por teléfono. Por supuesto, al día siguiente estabamos juntas y ayudandome a pasar el mal trago.
    Qué momentos...

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  2. Madre mía como me suena lo del fiobradenoma. Yo estaba al 100% segura de que no era nada. Ahora pienso que si me hubiesen hecho alguna prueba para confirmar lo que decían me hubiese ahorrado la segunda operación. Igualmente es algo que pasó y ya está, fue culpa de las estadísticas que se empeñan en decir que el cáncer de mama es muy extraño en mujeres menores de 40 años y yo no hago más que conocer chicas cada vez más jóvenes.

    Para mi decírselo a mis padres fue lo más difícil más que nada porque ellos también estaban convencidos de que después de la primera operación estaba todo solucionado. Me sorprendió mucho su reacción y la entereza con la que han llevado toda la enfermedad. Supongo que por un hijo se sacan fuerzas de donde no las hay.

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  3. Como te entiendo Claire! A mi el 18 de julio de 2011 y con 26 años, después de mil pruebas donde todo el mundo decí que iba a ser benigno, y una operación de 8 horas, me diagnosticaron un cáncer de ovarios. Pero aquí seguimos con la lucha diaria!

    Un abrazo

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  4. Como me suena tu historia, supongo que todas las que "tenemos menos de 40" tenemos inicios parecidos. Yo también fui sola a hacerme la eco, porque no iba a ser nada (mastopatia fibroquistica) llevaba con ese pensamiento mas de tres meses y acabe con una enfermera en una habitacion igual que tu.

    Cuando salí del hospital fui a buscar a mi niña que estaba con mis padres... no tuve que llamar.

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  5. Pero que pasa aquí, mi segunda entrada y ya me estáis boicoteando el blog!! La que rompe estadísticas aquí tengo que ser yo, y nadie más ;)

    Fuera bromas: la verdad es que hay mucha más gente joven dentro de este mundo de lo que parecía (y de lo que a todos nos gustaría). Lo que yo no acabo de entender es que siendo así, los médicos aún nos sigan diciendo que siendo tan jóvenes no nos preocupemos. Tengo la seria duda de si esto ha pasado siempre, pero nosotras no nos habíamos enterado, o es que está habiendo un cambio en el perfil de enfermo de cáncer.

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  6. Como me suena eso de no entras en las estadisticas!!!!Recuerdo como si fuera ayer el 01 de septiembre cuando despues de tener un aborto, del cual estabamos muy tocados psicologimante y estar diagnosticada de una mastitis que no mejoraba insiste mucho a mi gine de 16 años que me hicieran alguna prueba porque mi pecho izq. estaba 3 tallas mas grande. En cuanto vi la cara del radiologo supe que aquello no pintaba bien, me acompañaban mi maridoy mi hermana y al dia siguiente me cutaron para la biopsia , pero salimos con la seguridad de era algo malo. Lo peor contaselo a mi madre, no sabiamos ni como empezar!!! Que habia hecho yo para perder a mi bebe y tener cancer de mama. Pero bueno porque a Ainara, porque a Eva, porque a ti Clara? Porque nos ha tocado y punto.
    Os agradezco que contesis vuestras experincias porque me siento tan identificada con vosotras que por fin he encontrado a gente que sabe lo que siento. No sabeis lo ayudais a los demas. Espero que cuando todas estemos recuperadas podamos hacer una quedada y conocernos en persona. UN abrazo

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  7. Hola
    parecido a lo que me paso a mi, mi médico de cabecera me mandó a ginecología por precaución pero "tranquila que con 26 años no será nada seguro que es un fibroadenoma".
    Fui a ginecología y poco menos que me mandan de una patada a la calle. Me llevé una bronca de campeonato, por ir a molestar por un simple fibroadenoma, me dijo que por gente como yo se colapsaban tanto las consultas de ginecología...
    Por suerte mi chico se obsesionó con el tema y me convenció para ir a un ginecólogo privado (me va a cobrar 100 € y me va a decir que no tengo nada.... pensaba yo)
    Y dos meses mas tarde, fuí, me gasté los mejores 100 € de mi vida. Esa semana empezó mi pelea...
    Un beso a tod@s

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  8. Hola Pilar,
    Tengo que decir que a mi al menos me enviaron al hospital y todo el mundo me ha tratado siempre muy bien. De eso no tengo queja. Hubo un momento en que si que pensé: como me encuentre a doña "no es nada" le voy a pegar una tunda que para qué. Pasado el tiempo, el rebote inicial se ha pasado. A día de hoy, solo me gustaría encontrármela para decirle que no tenga prejuicios, que por el hecho de ser jóvenes no tenemos menos posibilidades de que nos pase que a cualquier otra. Nunca se sabe, igual algún día ha leído mi blog y ya lo sabe.

    Bienvenida Pilar!

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  9. Hola,
    A ver si yo también me animo a hacer un blog.. (me da pereza, pero me doy cuenta que a mucha gente le puede ayudar)
    Mi primer acercamiento con el sector sanitario fué horroso (me sentí tan mal, que fuí a pedir disculpas a admisión por haber ido a molestar).
    Quitando ese primer desencuentro, solo puedo decir cosas buenas del personal del Hospital de Navarra, y sobre todo Super Maite (mi enfermera).
    un beso

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  10. Te acabo de encontrar a través del blog de Ainara. Te gano!!!!! Jeje a mi me lo diagnosticaron con 25!!! Voy a leerte! Un besazo

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    1. Hola Sara,
      Pues vaya mierda. Mi récord es de aquellos que hubiera preferido que nadie batiera. Te espero por aquí.

      Un beso

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